9.5.10

la estrella más polar (incómoda)

tan lejos ¿verdad?
te diré al oído.


con el recuerdo de tu voz,
sanaré el silencio.


¿te acuerdas?
nos prohibieron amarnos,
nos dejaron desearnos.

arráncame cada mordida de mi boca,

dulce estrella mía;
que nuestra piel sea una sola luz.

entre cigarros de humo transparente,

en la ausencia del brillo que contagias.

vístete de luna.

engáñame.
a ti, al olvido.
a la distancia.


disfrázate de ella,
y yo seré para ti lo que tú más necesites.

quémame con ese fuego,
tu fuego que apenas me alumbra.


hagamos esto:
de tu cuerpo y el mío,
de suspiros,
besos, caricias y deseo,
un atajo entre dos amantes desconocidos.


r e c o n o c i d o s


y piensa entre risas y silencio,
que el secreto mejor guardado
está en mi sombra o entre tus piernas.


en la alcoba, o en el cuarto de baño.


entre flores maravillosas, maravilladas
de poder querernos sin poder vernos.
sin poder tenernos.


esto es irremediable, dirás.
la distancia es evidente,
y no podrás, ni podré negarlo.


yo inmediatamente te daré la razón,
porque la tienes;
y luego te cubriré de pasión
para demostrar que te equivocas:


que no hay distancia,
que no estás lejos;
que apenas abras la puerta,
estaré para ti,
porque te quiero.

y te contemplaré desnuda,

en tu mirada,
donde todo se detiene,
al instante de un sólo beso.


un beso que es la distancia exacta,
entre tú y yo,
entre saberme tuyo
y no.


me voy a llenar de ti, 
en tu ausencia.
te voy a cubrir de mí,
sin estar contigo.


encuéntrame en cada respuesta.
tirita tu luz, estrella morena;
obséquiame tus besos a cambio de los míos.


la estrella más polar, más fría;
siendo la que más calor podría brindar.


tan lejos, ¿verdad?
te diré al oído.


qué incómodo que se quede en letras.

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